Tegucigalpa – Atender el desplazamiento interno forzado por la violencia en Honduras requiere respuestas integrales y duraderas frente a las necesidades de las 247.000 personas que se han visto obligadas a huir de sus hogares en los últimos años, indicaron este jueves expertos en un foro celebrado en Tegucigalpa.

Las personas seguirán desplazándose internamente «en la medida que continúen presentándose hechos de violencia», dijo a EFE el representante de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en Honduras, Andrés Celis.

«Mientras exista un impacto tan grande en materia de extorsión, que hace que las personas tengan amenazada su existencia digna, y no encontremos solución a sus problemas, entonces va continuar presentándose el problema del desplazamiento», subrayó Celis tras inaugurar un foro especializado sobre el fenómeno en Tegucigalpa.

En Honduras hay unas 247.000 personas desplazadas, cifra que varía según la fuente consultada, como consecuencia de la violencia y la violación de los derechos humanos.

Celis abogó por «rutas de respuestas» para las personas que necesitan escapar de la violencia, de lo contrario, la gente «va a continuar exponiendo su vida ante la ausencia de alternativas».

El país centroamericano necesita «clarificación de un sistema de respuestas, pero también un marco de competencias claras porque la respuesta exige que alguien provea un servicio», que debe ser liderado por el Estado, señaló.

Dar respuesta al desplazamiento forzado requiere también «un marco jurídico institucional claro», por lo que Celis instó al Parlamento hondureño a aprobar una Ley para prevenir, atender y proteger a las personas desplazadas.

El representante de Acnur aseguró además que «no es fácil» combatir las causas del desplazamiento interno forzado en Honduras, que ha figurado entre los países más violentos del mundo, sin vivir en guerra.

«El principal desafío es que se clarifiquen competencias para tener una respuesta ordenada, y como sociedad reaccionar de manera más consistente frente a la violencia», y atender las causas del desplazamiento, enfatizó Celis.

DESPLAZAMIENTO FORZADO, UN DRAMA QUE AFECTA A MILES DE FAMILIAS

En la inauguración del foro, la coordinadora residente interina del Sistema de Naciones Unidas en Honduras, Stephanie Hochstetter, dijo que miles de familias hondureñas viven «una terrible situación» al verse obligadas a abandonar sus hogares por distintas razones.

El desplazamiento forzado interno es «un drama que rompe proyectos de vida y condena a muchas personas a sufrir violencia, abusos y produce una constante zozobra sobre su futuro», subrayó.

El fenómeno también «limita severamente su capacidad de crecer, desarrollarse y ser felices», señaló Hochstetter, quien destacó la importancia de visibilizar y proteger a la población desplazada, cuya problemática es reconocida por Honduras desde 2013.

La diplomática abogó por «la erradicación de las causas que provocan el desplazamiento» y pidió a las autoridades y la comunidad internacional «redoblar esfuerzos y hacerlo de manera conjunta».

Resaltó la necesidad de buscar «soluciones integrales y complementarias» para proteger a las personas que huyen de su hogar o su país en contextos de violencia generalizada.

Hochstetter afirmó que sólo a través de «una atención sostenida y coordinada» se garantizará que las soluciones frente al desplazamiento forzado sean «integrales y sostenidas».

DESPLAZAMIENTO ESTÁ VINCULADO A LA MIGRACIÓN IRREGULAR

Las personas desplazadas internamente por la violencia están en «una situación vulnerable», señaló el jefe de Misión del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Honduras, Karim Khallaayoun.

En Honduras, el desplazamiento interno por la violencia es un «movimiento gota a gota» de personas o familias que abandonan su lugar de origen debido «al riesgo latente contra su vida», indicó.

La violencia obliga cada año a miles de hondureños a «huir» de sus comunidades para salvaguardar su vida, dijo Khallaayoun, quien afirmó que el desplazamiento interno tiene vínculos con la migración irregular porque las personas al «no encontrar una respuesta que satisfaga sus necesidades de protección dentro del país, optan por la ruta migratoria».

La responsabilidad de brindar protección a las personas desplazadas recae en los Estados, agregó el representante del CICR, organismo que ha creado un Mecanismo de Atención para atender las necesidades de esas personas.