
Tegucigalpa – Las intensas lluvias caídas sobre Honduras en los últimos días provocaron la crecida de los ríos Ulúa en el noroccidente y Goascorán en el sur, lo que llevó a Copeco a decretar alerta amarilla en sus zonas de influencia. Además, el lago de Yojoa observa una crecida de su caudal y provoca la salida de sus aguas a zonas contiguas.
– Los ríos Ulúa en el Valle de Sula y Goascorán en la zona sur se encuentran en niveles elevados y amenazan con desbordamientos.
Las crecidas en las cuencas de los ríos en ambas regiones del país vuelven a poner a prueba la fragilidad ambiental de Honduras, ya que se reportan filtraciones de las corrientes a poblados cercanos, así como amenaza a comunidades mayores de persistir las lluvias.
De hecho, la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), por medio de su dependencia del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenas), anunció más lluvias para el viernes.
Las autoridades de protección civil de Honduras anunciaron que mantienen una vigilancia sobre las cuencas hidrográficas y están listas para atender a los ciudadanos si se ven afectados por las crecidas o desbordamientos de los ríos.

El Ulúa reporta crecidas y filtraciones
El caudaloso río Ulúa mostró su peligro cuando uno de sus brazos en El Progreso se desbordó y provocó filtraciones en la zona baja, especialmente en la colonia San José.
El Ulúa, junto al río Chamelecón, cruza el valle de Sula y ha sido responsable de las inundaciones que han golpeado al corazón económico del país durante casi un siglo, siendo las más recordadas la llamada “llena del 54”, el huracán Fifí en 1974, el huracán Mitch en 1998 y los huracans Eta e Iota el 2020.
(LEER) Elevan a alerta amarilla a la capital, Alianza y partes bajas del Valle de Sula por 48 horas
Las autoridades pidieron a las personas que viven cerca del brazo de alivio del río Ulúa que deben tomar las precauciones necesarias y evitar acercarse a las zonas donde el agua presenta corrientes fuertes.

El acercamiento al nivel amarillo representa una señal de atención, especialmente para quienes habitan en sectores bajos o cercanos al cauce, debido a que un incremento adicional podría generar afectaciones en toda la zona.
Además de las zonas bajas, los llamados ex campos bananeros, ahora la mayoría cultivados con palma africana, están en peligro en El Progreso.
Copeco elevó a alerta amarilla las partes bajas de los municipios de Pimienta, Villanueva, San Manuel y Potrerillos en Cortés; El Progreso, Santa Rita y El Negrito en Yoro.
Río Goascorán amenaza el sur

Informes desde la zona sur señalan que el río Goascorán ha elevado sus niveles, amenazando las partes bajas con un desbordamiento.
Las autoridades decretaron también la alerta amarilla para las partes bajas de la cuenca del río Goascorán; Alianza y sus sectores de: Muruhuaca, La Ceiba, Sonora, El Borbollón, San Jesús, Capulín, Playa Grande, Conchal, Ojustal, Playitas, Calicanto, Laguna Seca, Naranjo, Valle Nuevo y Guantalo.
También el Distrito Central ha sido declarado en alerta amarilla a causa de las intensas lluvias que han desnudado la fragilidad de la capital hondureña.
Copeco explicó que las condiciones de humedad y lluvias prevalecerán en varias regiones, lo que provocará crecida de ríos, inundaciones, deslizamientos, caída de árboles y otras afectaciones.
Bordos han resistido

La Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), mantiene maquinaria y equipos de respuesta en 66 zonas del país donde se realizan trabajos de mantenimiento de la red vial no pavimentada, con el objetivo de atender de manera inmediata los derrumbes, deslizamientos y otros incidentes provocados por las lluvias.
El ministro de la SIT, Aníbal Ehrler, informó que la institución mantiene una comunicación permanente con la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), los comités de emergencia municipales y las alcaldías para coordinar la asistencia en los sectores afectados y dar seguimiento a las condiciones de los ríos, carreteras y bordos.
En cuanto a la zona norte, el ministro aseguró que los sistemas de drenaje construidos durante los últimos ocho meses en el valle de Sula están resistiendo las crecidas de los ríos Ulúa y Chamelecón.
No obstante, indicó que se identificó un pequeño desbordamiento en el río Guaymitas, en El Progreso, sobre una borda antigua que será intervenida de inmediato. (PD).







