Migrantes hondureños tratan de cruzar la frontera con México en Ciudad Hidalgo, en el estado de Chiapas (México). EFE/ Juan Manuel Blanco/Archivo

México – La crisis por la emergencia de la COVID-19 ha agravado las condiciones preexistentes en las que se encontraban los migrantes en México, pues han quedado «atrapados» en el país y con el riesgo de contagiarse del coronavirus debido a las condiciones insalubres y de hacinamiento en las que se encuentran.

«La pandemia de COVID-19 agrava afectaciones ya existentes en el sistema migratorio mexicano. Hay hacinamiento y condiciones insalubres en las estaciones migratorias», afirmó en conferencia virtual Daniela Reyes Rodríguez, coordinadora del área de asilo de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos.

La especialista dijo que con la crisis del coronavirus se han recrudecido situaciones como la detención migratoria como una regla y no como una excepción.

Y por ello hoy miles de migrantes se encuentran detenidos en las estaciones del Instituto Nacional de Migración (INM), y quienes están en albergues de la frontera sur están imposibilitados para retornar a sus países de origen.

La emergencia sanitaria, continuó, ha provocado también que se suspendan trámites migratorios, por lo que hay 60.000 migrantes en frontera norte, lo que hace que haya sobresaturación de personas en las estaciones migratorias «y no tenemos capacidad para tantas personas».

Juan Pablo Álvarez, asociado de soluciones duraderas de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en México señaló que en el país actualmente hay cerca de 4.800 personas solicitantes de asilo que viven en 89 albergues, por lo que cerrarlos por la pandemia de COVID-19 es inviable.

Es por ello que miles de personas que buscan continuar su viaje a Estados Unidos prácticamente quedaron «atrapadas en México».

«Los refugiados son víctimas invisibles de esta pandemia y una población vulnerable (…). Si no fuera por las ONG se quedarían sin nada», manifestó.

Mientras que Aline Cárdenas, maestra en derecho internacional, advirtió que muchos gobiernos han aprovechado la pandemia para avanzar en sus agendas en materia de política migratoria.

«Al menos 177 países han cerrado sus fronteras de manera total o parcial, y se ha detenido el derecho de asilo», lamentó.

Esta semana, Estados Unidos y México acordaron extender hasta el 22 de junio que el cruce entre países sea solo para comercio y viajes «esenciales», limitando también las peticiones de asilo.

Hasta el 13 de mayo, Estados Unidos había concedido solo dos asilos en la frontera con México desde la entrada en vigor de las restricciones el 21 de marzo pasado.

MIGRANTES PUEDEN APORTAR A LA ECONOMÍA

Álvarez destacó que en los últimos 4 años la ACNUR México ha apoyado a más de 7.000 refugiados para trabajar en la economía formal.

«Hemos calculado que han contribuido en 30 millones de pesos (1,29 millones dólares) en recaudación», señaló.

Cárdenas advirtió que, de acuerdo a las leyes mexicanas, al no acreditar su legal estancia en el país, y si no tienen en trámite solicitudes de refugio o regulación, deben ser deportados a sus naciones.

«Las medidas de contención que se han implementado para contener la pandemia les cerró esta posibilidad», dijo.

En tanto, la presidenta de Causa en Común, María Elena Morera, aseveró que hoy se cumple con un rol lamentable al utilizar a un cuerpo militar, la Guardia Nacional, para atender las directrices en materia de migración que parecen dictadas desde Estados Unidos.

Finalmente, Cárdenas hizo un llamado a que las autoridades mexicanas no se dejen presionar por el Gobierno estadounidense. «Debemos ser duros en la respuesta a políticas migratorias de Estados Unidos», concluyó.

En México, la migración aumentó desde octubre de 2018, cuando caravanas con miles de migrantes centroamericanos comenzaron a ingresar al país para llegar a Estados Unidos.

En junio de 2019, ambos países llegaron a un acuerdo y México desplegó miles de elementos de seguridad para vigilar sus fronteras.

En enero pasado, hubo varios intentos infructuosos de cruzar desde Guatemala a México en caravana.

Desde que empezó la pandemia de coronavirus en México se han producido motines en algunos centros migratorios por falta de condiciones.