Fotografía fechada el pasado 23 de octubre de 2020, de un campamento de migrantes en la ciudad de Matamoros en el estado de Tamaulipas (México). EFE/Abraham Pineda-Jacome

Matamoros/Tijuana (México) – La esperanza de los migrantes varados ante una posible victoria demócrata se mezcla con la cautela de los empresarios del norte de México y una ciudadanía que espera que, sea cual sea el ganador de las presidenciales del 3 de noviembre en Estados Unidos, pronto se reabra totalmente la frontera.

¿Donald Trump o Joe Biden? En Tijuana, ciudad fronteriza del noroccidental estado de Baja California, entre los empresarios se espera que sea quien sea el vencedor de los comicios de la próxima semana se refuercen las alianzas comerciales, aunque con matices.

Gabriel Camarena, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Baja California, comentó este martes a Efe que hay tranquilidad por este proceso electoral luego de la entrada en vigor el 1 de julio del tratado entre México, Canadá y Estados Unidos (T-MEC).

“Hay más tranquilidad en la relación bilateral, lo que nos traía muy nerviosos era la firma del tratado de libre comercio”, dijo, recordando que el intercambio comercial entre ambas naciones es de casi 600.000 millones de dólares anuales.

Pese al tono optimista, Camarena reconoció que existe un nerviosismo en estas elecciones por la visita que meses atrás hizo Andrés Manuel López Obrador a Washington, en donde se reunió con el presidente Donald Trump, pero no tuvo cercanía con Joe Biden.

“En caso de que Biden y su equipo resultaran ganadores pudiera haber rencillas, pero creemos que no afectarían a la relación comercial”, comentó.

Mientras que si Trump fuera reelecto, continuó, ya existe una buena relación gracias al trabajo diplomático de México.

Para el empresario, hay posibles beneficios con ambos candidatos. Con Trump, habría continuidad en el Gobierno y se asentaría el T-MEC, aunque la política dura contra los migrantes, y la falta de control de armas que llegan a territorio mexicano, resultan problemáticas.

Con Biden visualizan más interés en el tema de energías, combate a las armas, y apoyo a los migrantes varados en la frontera norte de México, lo que relajaría la tensión existente en algunas regiones.

Heriberto Galdino, presidente de la Asociación de Recursos Humanos de la Industria en Tijuana, coincidió en mantenerse a la expectativa de los resultados pero comentó que se trata de una oportunidad para detonar y reforzar las alianzas comerciales.

Además, una vez pase la pandemia, se debe aprovechar al máximo el T-MEC, y detonar también lazos con China, dijo.

Para ambos empresarios, y para la ciudadanía en general de la ciudad, hay gran anhelo de que pronto reabran las fronteras, sea cual sea el color ganador en las presidenciales.

El pasado 21 de marzo, México y Estados Unidos cerraron sus fronteras para viajes no esenciales, es decir, aquellos con fines recreativos o turísticos. Limitando los cruces al comercio y, además, frenando los procesos migratorios abiertos en Estados Unidos, dejando, según denuncian ONG, a miles de migrantes varados en la frontera norte.

Esta restricción fronteriza se ha prolongado, al menos, hasta el 21 de noviembre.

LA CIUDADANÍA, A LA EXPECTATIVA

Entre la población también se habla de las elecciones. Y hay quienes ven con muy malos ojos que Trump siga en la Casa Blanca.

“Yo no quisiera que Trump tomara otra vez la batuta en el país porque creo que tuvo una mala imagen», opinó a Efe la estadounidense Frieda Vega.

Vega, quien visita a menudo Tijuana para ver a su familia, comentó que es sabido que el presidente de Estados Unidos es «racista y clasista», además de haber perjudicado al país con la decisión de salirse del Acuerdo de París sobre medioambiente.

Dijo apoyar a Biden porque, entre otros, propone un aumento al salario mínimo, así como el regreso de Estados Unidos al pacto ambiental y mayor sensibilización con los migrantes.

Christian Villicaña es originario de Mexicali y desde hace 3 años está separado de su esposa, sus hijas de 8 y 15 años de edad, y dos gemelos de 9 años con autismo.

“Todas las personas que buscamos cruzar o iniciar un proceso legal estamos con dudas, porque Trump ha puesto su policía muy dura cerrando puertas, y esperamos que la situación cambie con Biden”, comentó.

Tanto su esposa e hijos son nacidos en Estados Unidos, y debido al tratamiento del autismo decidieron vivir del otro lado de la frontera, mientras Christian vive con la esperanza de reunirse de nuevo con ellos para ya no separarse.

La estudiante de fisioterapia Gabriela Amador señaló que debería de implementarse una política que dé la oportunidad a jóvenes mexicanos en el país vecino, facilitando la visa educativa.

LOS MIGRANTES, CON BIDEN

En medio de la contienda electoral que se libra en Estados Unidos, centenares de centroamericanos, e incluso cubanos o africanos, se encuentran varados en ciudades fronterizas como Matamoros, a más de 2.000 kilómetros de Tijuana.

Pertenecientes al Protocolo de Protección a Migrantes del Gobierno de Estados Unidos, están a la espera del triunfo de los demócratas con la esperanza de que se agilice el trámite de asilo, aunque algunos ya se han lanzado al río Bravo para llegar a ese país desesperados por cumplir el sueño americano tras meses de espera.

En el campamento migrante de la ciudad, habitado actualmente por alrededor de 700 personas, el guatemalteco Joel García intentará cruzar por segunda ocasión por el río, pero sin su esposa y su hija ante el riesgo existente.

Recostado sobre la manta térmica que le brindaron en el centro de detención tras ser interceptado y retornado a Matamoros, el padre de familia apuesta su última pizca de fe por internarse de manera ilegal en territorio estadounidense y anhela que Joe Biden se sobreponga a Donald Trump.

“Aunque a mí me toque cruzar de indocumentado, quizá mi familia pueda cruzar legalmente si Joe Biden gana”, declaró a Efe.

Biden ha asegurado que de ser elegido buscará aprobar una reforma migratoria para ayudar a los 11 millones de indocumentados que se estima viven en el país.

EN BOCA DE TODOS

En el campamento de migrantes se habla mucho de las elecciones y el rumbo que podría tomar su suerte con el resultado final.

“Es casi una conversación a diario entre todos los migrantes. Las esperanzas están fundadas en mucho en el triunfo de Biden”, dijo Eduardo Llano, solicitante de asilo de origen nicaragüense.

Hay confianza en que Donald Trump sea derrotado, aunque por otra parte no existe la certeza sobre el apoyo que obtendrían si Biden encabeza el Gobierno estadounidense en el próximo periodo.

“Recordemos que fue vicepresidente con Barack Obama y tienen récord de deportaciones. No es tan fiable Biden», expresó Llano. (RO)