Denver (CO) – Los vecindarios hispanos en la zona norte de Denver han sido y siguen siendo los lugares urbanos más contaminados en el estado de Colorado desde hace 70 años y de manera ininterrumpida, encontró un estudio revelado este jueves por la Universidad de Colorado (CU).

El estudio, considerado el primero de su clase en Colorado, fue coordinado por estudiantes de doctorado de CU en Boulder expertos en “prácticas de racismo en viviendas”, que comenzaron a implementarse luego de la Segunda Guerra Mundial en Estados Unidos y que obligaron a hispanos, afroamericanos y otras minorías a vivir sólo en ciertos vecindarios.

El reporte fue publicado en la revista especializada Environment Science and Technology y, según sus autores, “confirma que los residentes latinos y nativo americanos en el área metropolitana de Denver son más propensos a vivir en áreas con aires más contaminado que los blancos no hispanos”.

“Este es un efecto bien conocido en muchas otras ciudades. Estoy seguro de que estos resultados no le sorprenderán en absoluto a la gente que vive en estas comunidades en Denver”, expresó Alex Bradley, estudiante de doctorado en química en CU-Boulder y autor principal del estudio.

Los investigadores determinaron que en los vecindarios de Globeville y Elyria-Swansea (donde dos de cada tres residentes son hispanos) el nivel material particulado con menos de 2.5 de micrones en diámetro (o PM2.5), peligroso para el sistema respiratorio, es un 15 % más alto que en vecindarios donde los latinos representan menos del 5 % de la población.

Ese hallazgo contradijo la hipótesis inicial de Bradley y sus colaboradores que sostenía que la calidad del aire en Denver, afectada por industrias, refinerías, incendios forestales y agricultura, no variaba de un lugar a otro de la ciudad debido a que, por la ubicación geográfica de Denver al pie de las Montañas Rocosas, los vientos distribuirían esa contaminación en todos los barrios.

Pero los datos confirmaron que no es así y que los barrios latinos del norte de Denver, así como la ciudad de Commerce City (suburbio de Denver con mayoría de hispanos) son “las zonas más afectadas” por el aire contaminado.

En el caso de Globeville y Elyria-Swansea, esa contaminación anteriormente era emitida por una empresa metalúrgica que operó en la zona durante décadas en el siglo 20 y en la actualidad la polución es generada por las tres refinerías que Suncor Energy opera en la zona y por el incesante tráfico vehicular en la carretera Interestatal 70, que atraviesa los barrios mencionados.

Cabe mencionar que, no por casualidad, el reporte científico se publicó precisamente cuando la legislatura de Colorado comenzó a debatir varios proyectos de ley enfocados en reducir las emisiones contaminantes, aumentar las multas para quienes no cumplan con esas reducciones, y modificar permisos de impacto medioambiental para que resulte más difícil obtenerlos.

Hace sólo 10 días, la empresa Suncor Energy llegó a un acuerdo con el Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de Colorado para destinar 10,5 millones de dólares a programas de ayuda en las zonas desfavorecidas cerca de las refinerías para “remediar el daño causado por la pobre calidad del aire”.

Sin embargo, Suncor y CDPHE, por separado, afirman que sus datos muestran que la exposición a largo plazo a contaminantes dañinos en el norte de Denver no excede las pautas de salud y seguridad humana impuestas por el gobierno federal.