Mujeres, activistas y ciudadanos en general protestan frente al Ministerio Público contra el incremento de la violencia machista. EFE/Gustavo Amador/Archivo

Tegucigalpa – La pandemia de la covid-19 y los devastadores efectos de las tormentas tropicales Eta e Iota han puesto al descubierto las condiciones de violencia y vulnerabilidad que sufren las mujeres y niñas en Honduras, según un estudio divulgado este martes por ONU Mujeres y la Organización Care Internacional.

Las respuestas del Gobierno frente a la emergencia por el coronavirus y los fenómenos naturales han dejado a las mujeres «más expuestas a situaciones de vulnerabilidad, sobre todo si se considera que ya existían problemas estructurales que hacían del país un lugar desigual e inseguro», señala el documento de ONU Mujeres y la organización no gubernamental Care Internacional.

El estudio titulado «Análisis Rápido de Género en Honduras: un panorama ante covid-19 y Eta/Iota» destaca que la pandemia y las tormentas afectaron las condiciones estructurales relacionadas con la «feminización de la pobreza».

La crisis sanitaria y la ambiental han «profundizado» las brechas estructurales y culturales relacionadas con la pobreza, el acceso y control de los recursos, los roles de género y ha probado «la fragilidad de los procesos económicos y productivos de las mujeres, añade el documento.

Además, ha aumentado la inseguridad alimentaria y han limitado el acceso y cobertura de agua potable, letrinas y alcantarillado en varias comunidades, señala.

VIOLENCIA CONTRA MUJERES SE PROFUNDIZA

La representante de ONU Mujeres en Honduras, Margarita Bueso, dijo que la pandemia de coronavirus SARS-CoV-2 ha «profundizado» los diferentes tipos de violencia contra la mujer en el país centroamericano.

Sin precisar cifras, Bueso indicó que la mayoría de las denuncias que ha recibido el servicio de emergencias 911 son por «violencia contra las mujeres, violencia doméstica, violencia domiciliar y violencia intrafamiliar».

El confinamiento ha «profundizado eso que nosotros llamamos la otra pandemia, la violencia contra las mujeres», subrayó la funcionaria de ONU Mujeres.

Honduras registró en 2020 unos «270 feminicidios, 327 violaciones, 331 intentos de violación, 439 casos de acoso sexual a mujeres y 76.520 llamadas de auxilio al (servicio de emergencia) 911», según cifras citadas en el estudio.

ONU Mujeres recomienda poner en marcha «acciones integrales de forma diferenciada» que prioricen el acceso a servicios y garanticen la prevención y protección de las mujeres contra la violencia de género.

Además, asignar recursos que contribuyan a empoderar económicamente a las mujeres, y crear políticas públicas orientadas a mejorar la protección social de grupos vulnerables, especialmente empleadas de la maquila, domésticas y sexuales.

RETROCESO EN DESARROLLO

El 32 % de las mujeres perdieron sus fuentes de ingreso remunerado, lo cual supone un «significativo retroceso no solo en sus vidas sino también en el desarrollo del país y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), revela el análisis.

El 53 % de los más de tres millones de personas afectadas por los fenómenos naturales son mujeres y el 73 % de ellas reportó daños moderados y severos en sus viviendas, enfatiza.

Un 20 % de las mujeres afectadas por las inundaciones no tienen alimentos asegurados porque perdieron sus cosechas y el 44 % solo tiene lo que les donan, agrega.

«Durante la pandemia, la carga excesiva de trabajo doméstico y de cuidados de las mujeres, se ha incrementado en al menos cuatro horas al día adicionales a las que ya dedicaban a este tipo de labores», señala el documento.

ONU Mujeres y Care Internacional sugieren proveer apoyo inmediato a la seguridad alimentaria de los hogares más vulnerables, que incluya transferencias monetarias y asistencia en especie que se adapte a las condiciones y necesidades de los grupos menos favorecidos.

También incorporar la perspectiva de género en las políticas de empleo en todos los sectores e incidir en la creación de políticas públicas para mejorar la protección social para grupos en condición de vulnerabilidad.